¡Acompáñame a conocer las riquezas culturales e históricas de México! Los recorridos turísticos que ofrezco están diseñados para los amantes de la historia, gastronomía y cultura mexicana. Conoce los mejores museos, las zonas arqueológicas más impresionantes y los templos novohispanos más deslumbrantes. Posiblemente prefieras caminar por las antiguas calles de México y Puebla conociendo sus secretos mejores guardados.

El robo del siglo en México

Esa noche se llevaron 140 piezas de origen prehispánico, entre ellas destacaba la vasija de obsidiana del mono proveniente de Texcoco y el pectoral “chimalli” hecho de oro y turquesa proveniente de la tumba 7 de Monte Albán

15 July, 2019/Blog

Los museos sin duda son receptáculos de las riquezas de la humanidad a nivel global. Siempre son tristes las noticias de los robos o incendios que se dan en estos templos de la cultura. El más reciente desastre de este tipo fue el que sucedió en septiembre de este año cuando se incendió el Museo Nacional de Brasil. Durante el incidente se perdieron más de 20 millones de artículos de valor histórico y cultural, en otras palabras el 90% de su colección.

 

El Museo Nacional de Antropología fundado el 17 de septiembre de 1964.

En México no hemos enfrentado (y esperemos que nunca suceda) una situación de tal magnitud. Sin embargo también se han dado acontecimientos nefastos que amenazaron nuestro patrimonio cultura e histórico como el llamado “Robo del siglo en México” que se dio en el Museo Nacional de Antropología. La madrugada del 25 de diciembre de 1985, Carlos Perches y Ramón Sardina llegaron al Museo Nacional de Antropología por Paseo de Reforma provenientes de Ciudad Satélite. Eran dos estudiantes de veterinaria de la UNAM de veinte años que nunca habían perpetrado un robo en su vida. Previamente, los dos jóvenes habían visitado las 26 salas del Museo con la intención de conocer a fondo el rico acervo que esta alojado dentro de sus 15,000 metros cuadrados y poder seleccionar las piezas que robarían, las de más alto valor y que fueran fácilmente transportables. La noche del robo, Carlos y Ramón saltaron la barda perimetral para posteriormente entrar por los ductos de ventilación bajo la obscuridad de la noche para ingresar por la sala maya, una de las que cuenta con las mayores riquezas del México prehispánico. Tuvieron tres horas para retirar vitrinas, seleccionar las piezas y empacarlas cuidadosamente mientras los guardias, quienes tenían la consigna de hacer rondas cada dos horas las 26 salas del museo, cenaban y festejaban la llegada de la navidad. Esa noche se llevaron 140 piezas de origen prehispánico, entre ellas destacaba la vasija de obsidiana del mono proveniente de Texcoco, el pectoral “chimalli” hecho de oro y turquesa, y muchas otras piezas pertenecientes a los tesoros encontrados en la Tumba 7 de Monte Albán descubierta por Alfonso Caso el 9 de enero de 1932. También sustrajeron gran parte del ajuar funerario de Pakal II, incluyendo su máscara mortuoria de jade, el más importante gobernante del señorío de Lakamha, mejor conocido en la actualidad como Palenque en Chiapas. En el botín también estaba el pectoral del dios murciélago procedente de la cultura zapoteca entre muchas otras joyas de valor inestimable. De las piezas saqueadas 94 estaban elaboradas en oro, las restantes de materiales como jade imperial, piedra verde, concha y piedra. Fue el despojo más grande realizado al patrimonio cultural de México. Solamente la vasija del mono en aquellos años estaba valorada en 20 millones de pesos. Lo peor, es que ninguna pieza del Museo Nacional de Antropología estaba asegurada para aquellos años.

 

Carlos Perches y Ramón Sardina durante su detención en 1989.

La mañana del 25 de diciembre todos los medios anunciaron el gigantesco robo causando la indignación del pueblo mexicano y del mundo entero. Las autoridades desataron una persecución de coleccionistas privados ubicados en Acapulco, el sur de Estados Unidos, la península de Yucatán y Chiapas sin dar con ninguna pista del gran robo. Contrario a lo que las autoridades suponían, las piezas se encontraban en el domicilio de Carlos Perches en la calle Colorines #60 en Jardines de San Mateo en Ciudad Satélite dentro de una maleta de lona dentro de su closet. Algunas estaban empacadas dentro de cajas de zapatos envueltas en papel periódico. La Asociación de Amigos del Museo Nacional de Antropología ofreció una recompensa de 50 millones de pesos a quien diera datos precisos para dar con el paradero de las piezas y los responsables del robo. Incluso se emitió una alerta internacional para el hallazgo de las piezas, con una lista de 120 objetos solamente en lugar de mencionar los 140. La indignación nacional por el robo se diluyó con la llegada del Mundial de Fútbol de 1986, el cual se celebró entre el 31 de mayo y el 29 de junio en México.

Las vitrinas vacías la madrugada del 25 de diciembre de 1985 en el Museo Nacional de Antropología.

Después del mundial Carlos Perches, quien era adicto a la cocaína, visitó Acapulco donde conoció al narcotraficante José Serrano, con quien trabajó distribuyendo droga y a quien le confesó que el había perpetrado el famoso robo del Museo Nacional de Antropología. Posteriormente fue presentado con el narcotraficante Salvador Gutiérrez “El Cabo” a quien le pidió apoyo para buscar posibles compradores de las piezas con el fin de distribuir las ganancias entre los dos narcotraficantes y el propio Carlos. Se estimaban que el valor de las 140 piezas era de 1,000 millones de pesos. Las vacaciones de Perches se prolongaron por más de dos años en el puerto de Acapulco entre excesos y cocaína. Sin embargo la red de distribución se colapso cuando el 1 de enero de 1989 “El Cabo” fue detenido en Guadalajara por autoridades mexicanas. Buscando obtener una condena menor o un trato preferencial, el narcotraficante compartió con las autoridades toda la información de los perpetradores del robo del siglo, dando nombres, direcciones, fotos de las piezas robadas y el precio que ofrecían para su venta. El 10 de junio de 1989 Carlos Perches fue detenido en la Ciudad de México y consignado junto con otras 6 personas entre ellas su hermano Luis. Ambos fueron encontrados culpables por el robo del Museo y también por delitos en contra de la salud. Fueron recuperadas solamente 111 piezas de las 140 que originalmente extrajeron del Museo. Carlos Perches sería asesinado en prisión años después. Ramón Sardina nunca fue detenido y sigue prófugo hasta estos días. De acuerdo a las declaraciones de Carlos, su complice y amigo escapó con parte de las piezas (siete tesoros arqueológicos) que se repartieron después de haber perpetrado el robo. El narcotraficante José Serrano moriría años después en un enfrentamiento contra la policía. La Procuraduría General de la República dio una conferencia de prensa para informar sobre los resultados de la investigación, en la cual sus portavoces comentaron que en realidad habían sido 124 las piezas robadas y no 140 como se había informado previamente. Los objetos faltantes nunca fueron encontrados por las autoridades. De acuerdo a declaraciones de Carlos Perches formaban parte del botín en poder del prófugo Ramón Sardina, así como un par de piezas que Carlos Perches cambió por cocaína para su consumo personal.

Algunas de las piezas robadas al Museo Nacional de Antropología en 1985.

Algunas de las piezas robadas al Museo Nacional de Antropología en 1985.

En el 2018 se estrenó en México la película “Museo” dirigida por Alonso Ruiz palacios y por el actor mexicano Gael García, la cual retoma la historia del robo de 1985 con ciertas modificaciones a la historia original. Es una buena recomendación para aquellos interesados en conocer más detalles sobre “El robo del siglo” y para pasar un momento ameno. Esperemos nunca se repita un robo de estas dimensiones que atente contra la riqueza cultura e histórica de nuestro país.

Enrique Ortiz García

Twitter: @Cuauhtemoc_1521

Instagram: @cuauhtemoc_1521

Add Comment